AL PALOY en esto terminó eso del Leviatán, con una soberanía basada en la violencia y un pueblo que firma su condena más que un contrato social. Los profesores de Argentina lo saben bien. Desde Salta hasta Neuquén, los carteles piden renuncias, tras la gota roja que rebalsó el caliz, la muerte de Carlos Fuentealba (42) en Neuquén. El profesor estaba protestando cuando un policía le disparó una bomba a quemarropa. Murió, en la calle sin más. Se cruzó en el camino de la violencia del Estado. Pararon, escribieron NUNCA MAS, protestaron, sostuvieron la idea de que esos que dicen ser gobernantes paren las mafias o se vayan... se vayan todos. 
Y en la tierra se mata por amor y por un odio que no se sabe como se vinoa quedar en abril, forever. La birome escribe negro entre las multitudes de las guerras intraimperiales, y vienen a reventar las pelotas aquí al sur de la peor manera, como si esta tierra resistiera todas las tristezas y Rodolfo Walsh siguiera escribiendo cartas que nos recuerden que vienen otra vez por él. La argentinidad al palo, che...
Ni gobierno ni gremio, ni el dia de la lealtad peronista en octubre, ni los cinco presidentes en una semana de diciembre. Entre la sangre de Cabezas y el grito de de Videla con el gol de Kempes, del éxtasis a la agonía, podemos ser lo mejor y también lo peor con la misma facilidad, cantaremos... otra vez...
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